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77% opina que el uso de pantallas en la infancia afecta el pensamiento crítico

El 56% cree que los formatos como memes y videos cortos debilitan el razonamiento.

Con la masificación de los smartphones o teléfonos inteligentes, así como otros dispositivos electrónicos, se ha evidenciado un aumento en la exposición a las pantallas en todo el mundo. Sin embargo, esto ha traído como consecuencia que el uso de las mismas pudiera estar alterando nuestra capacidad de concentración, así como el razonamiento.

Una encuesta de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), realizada en 2023 en 31 países, demostró que el 18% de los adultos no alcanzó niveles más básicos de competencia en áreas como lectoescritura, aritmética y resolución adaptativa de problemas.

“Durante la última década, el nivel promedio de lectoescritura solo mejoró en Dinamarca y Finlandia, manteniéndose estable o disminuyendo en el resto de los países y economías participantes”, refleja el estudio denominado Encuesta sobre Competencias de Adultos.

Pero esto no solo se refleja en mayores de edad. Otro estudio de la Ocde refleja que el 30% de los estudiantes en los países de esa organización “se distraen con dispositivos digitales”, agregando que, entre 2018 y 2025, se observa una baja de rendimiento en materia como matemáticas (menos 15 puntos) y lectura (menos 10 puntos).

Y la pregunta de rigor sería: ¿El uso de pantallas afecta la concentración y desarrollo del razonamiento? Pues tal parece que la cantidad de horas que nos desplazamos en redes sociales ya está mostrando efectos en nuestro cerebro.

Es evidente que cosas que anteriormente hacíamos, como memorizar un número, ya no las vemos “necesarias” debido a que todo está guardado en nuestro teléfono celular. Esto no solo provoca dependencia, sino flojera metal.

Además, algunos expertos consideran que el manejo inadecuado y el desconocimiento de las herramientas necesarias para el manejo de redes sociales pueden influir en la salud emocional de los niños a edades tempranas.

También los jóvenes dan muestras de que la gran cantidad de tiempo que pasan en las pantallas ha afectado su capacidad de estudiar, al tiempo que deterioró su salud mental.

Por esta razón, en DatosUN realizamos una encuesta digital, publicada en nuestra página web y redes sociales desde el lunes 8 al 12 de septiembre. En ella participaron 300 personas y estos son los resultados.

Pantallas afectan el pensamiento crítico

Iniciamos nuestra encuesta preguntando a los lectores si creían que el uso de dispositivos digitales ha mejorado o desmejorado su capacidad para concentrarse en tareas de atención prolongada. El 41,5% dijo que la ha desmejorado considerablemente, mientras 24,2% percibe que la ha desmejorado ligeramente.

Para 15,3% no ha habido cambios significativos. Otro 11,1% dice que ha mejorado notablemente y, por último, las opciones “ha mejorado ligeramente” y “no estoy seguro (a)” obtuvieron 3,6% cada una.

Seguidamente, consultamos a nuestros encuestados su opinión sobre si el uso de pantallas en la infancia tiene un impacto positivo o negativo en el desarrollo del pensamiento crítico y el razonamiento profundo. 77,5% opina que es negativo, distribuida esta opinión de la siguiente manera: «es muy negativo» con 57,3% y «es moderadamente negativo» con 20,2%.

En la otra cera tenemos un 16,2% dividido así: quienes opinan que «es muy positiva» son 7,3% y quienes piensan que es «moderadamente positiva» son 8,9%. Otro 5,2% tiene una opinión neutral y o y 1,2% dijo no estar seguro.

Habilidad en extinción

Al preguntar la opinión de la audiencia sobre el pensamiento crítico en la actualidad, el 42,7% dijo que era una habilidad en extinción. Para 31% se ha vuelto una necesidad urgente y 16,1% cree que ha sido fortalecido por el acceso a la información.

Un 6,9% dijo que el pensamiento crítico está sin cambios significativos y 3,2% dijo que no estaba seguro.

Memes no desarrollan pensamiento crítico

Nos propusimos saber qué piensa la gente sobre formatos como videos cortos o memes y si consideran que estos son herramientas eficaces para comprender temas complejos de la sociedad.

43,5% respondió negativamente y 32,3% dijo que dependiendo del tema y el contexto pudiera ser. Para 18,1% los formatos cortos sí pueden servir, siempre que se le agregue información adicional y 6% está seguro de que sí funcionan.

Ahora la pregunta era si la exposición a estos formatos de contenido digital breve influye positivamente o negativamente en el desarrollo del pensamiento crítico. El 53,6% dijo que afecta de manera muy negativa y que lo debilita, mientras 28,6% dijo que lo hace de manera moderada y lo limita.

El 8,5% dijo que lo afecta de manera positiva, mientras que para 7,3% no tiene un impacto significativo. Solo 2% dijo no estar seguro.

Opiniones divididas

También nos propusimos conocer la postura de nuestros lectores sobre el uso de aparatos electrónicos por parte de los estudiantes en las escuelas. Las opiniones aquí estuvieron divididas: 37,9% dijo que sí, pero con límites, mientras que 37,1% dijo que deberían ser totalmente prohibidos.

El 22,6% dijo que podrían ser utilizados como herramientas de aprendizaje, mientras que las opciones “permitirlo sin restricciones” y “no estoy seguro (a)” obtuvieron 1,2%, respectivamente.

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