En 2024, la tasa global de fecundidad en América Latina y el Caribe se situó en 1,8 hijos por mujer, manteniéndose por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 desde 2015. Según el Observatorio Demográfico 2025, elaborado por el Celade-División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 76% de los países y territorios de la región registraron tasas inferiores al nivel necesario para mantener estable la población sin migración.
El documento, presentado este miércoles 29 de octubre por la Cepal, analiza tendencias y dinámicas emergentes de baja fecundidad y advierte que esta transformación demográfica es cada vez más pronunciada en la región.
En 2024, las tasas de fecundidad oscilaron entre 0,94 y 3,3 hijos por mujer. En América Latina, los niveles más bajos se registraron en Chile (1,14), Costa Rica (1,32), Uruguay (1,40) y Argentina (1,5). En el Caribe, las cifras más reducidas se observaron en Puerto Rico (0,94), Islas Vírgenes Británicas (1,05) y Curaçao (1,07).
La región ha experimentado una transición hacia niveles bajos de fecundidad de manera acelerada desde la segunda mitad del siglo XX, en un periodo mucho más corto que en otras partes del mundo.
Factores del descenso
El reporte identifica varias causas del descenso de la fecundidad en América Latina y el Caribe:
- Reducción de la mortalidad infantil.
- Mayor acceso a la educación, especialmente para las mujeres.
- Incremento de la participación femenina en el mercado laboral.
- Acceso generalizado a métodos anticonceptivos modernos.
- Avances en igualdad de género y cambios en las preferencias reproductivas.
Estos factores han permitido a las mujeres aplazar la maternidad y regular el número de hijos, impactando directamente en la estructura poblacional.
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Cambios en la fecundidad adolescente
La fecundidad adolescente también muestra avances significativos. Entre 2014 y 2024, la tasa de nacidos vivos por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años cayó de 69,9 a 50,3, una reducción del 38,8%, con progresos destacados en Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Uruguay.
La edad media de la maternidad ha aumentado gradualmente desde 26,9 años en 2010 hasta 27,6 años en 2024, reflejando un aplazamiento de la maternidad en la región.
A pesar de estos avances, la fecundidad adolescente en América Latina y el Caribe sigue siendo de las más altas del mundo, evidenciando desigualdades estructurales y brechas en el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva.
Desigualdades socioeconómicas y derechos reproductivos
El Observatorio también señala que en los quintiles de menores ingresos, la fecundidad observada supera al promedio de hijos que las mujeres desean, mientras que en los quintiles más altos, la fecundidad está por debajo de sus expectativas. Esto refleja desigualdades en derechos sexuales y reproductivos, conciliación entre vida productiva y reproductiva, acceso a vivienda y servicios de cuidado.
El informe destaca la necesidad de políticas públicas integrales que:
- Promuevan la igualdad de género.
- Amplíen la oferta y calidad de los servicios de cuidado.
- Eliminen la penalización por maternidad en el ámbito laboral.
- Garanticen cobertura universal de salud sexual y reproductiva.
La Cepal indica que estas medidas buscan que las personas puedan decidir libre y responsablemente el número de hijos que desean tener, compatible con sus aspiraciones educativas, laborales y personales.