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Las claves del Caracas Gas Forum para Venezuela: reactivación, inversión y exportación

La cuarta edición del Caracas Gas Forum dejó una conclusión común entre los especialistas: Venezuela posee un potencial gasífero extraordinario, pero su marco operativo, institucional y financiero sigue desconectado de las dinámicas que hoy mueven al sector en América Latina.

El encuentro, organizado por Gas Energy Latin America (GELA), reunió a consultores, operadores, abogados y empresas que expusieron, con nombres propios, dónde están las oportunidades y por qué no terminan de activarse.

Estas fueron las cinco claves.

1. Sudamérica avanza con transacciones privadas, mientras Venezuela sigue aislada

El análisis lo abrió Álvaro Ríos, socio director de GELA y exministro de Energía de Bolivia, con una idea que recorrió todo el foro: “La región no está integrada, pero funciona igual”. Ríos explicó que Sudamérica vive un momento de intercambios privados crecientes, sin marcos multilaterales formales pero con acuerdos que fluyen porque responden a necesidades concretas.

Argentina exporta gas desde Vaca Muerta hacia Chile; Perú abastece a Ecuador por carretera; Chile mueve GNL a zonas alejadas más allá de su propio litoral. “No es integración; es transaccionalidad pragmática”, dijo.

Venezuela quedó como la excepción. Ríos insistió en que el país, pese a tener las mayores reservas probadas de gas de la región, está “fuera del mapa energético” por razones que combinan regulaciones rígidas, infraestructura deteriorada, sanciones, costos logísticos y la parálisis comercial de Pdvsa. “El resto avanza porque resolvió su marco de negocios. Venezuela no”, remató.

2. Marco legal pro-inversión: una ventaja que sigue sin activarse

La abogada petrolera María Eugenia Salazar sostuvo que Venezuela posee una ventaja que casi ningún otro país de la región tiene: la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, que permite participación privada a lo largo de toda la cadena sin obligación de asociarse con el Estado. “No existe un requisito de empresa mixta. Eso, en términos de gobernanza, es oro puro”, afirmó.

Salazar subrayó que el país aún cuenta con tratados bilaterales de inversión (TBI) activos, que permiten arbitraje internacional y protección contra medidas expropiatorias. A su juicio, este marco sería suficiente para atraer capital si existieran señales de estabilidad regulatoria.

Pero señaló los tres frenos clave que hoy impiden que ese atractivo se materialice:

  • Sanciones internacionales y riesgo de sobrecumplimiento bancario, que traban pagos y financiamiento.
  • Inseguridad jurídica interna, que genera incertidumbre sobre contratos.
  • Restricciones para repatriar capital, que elevan el costo de oportunidad frente a otras jurisdicciones.

“Venezuela tiene la arquitectura legal correcta, pero está en modo pausa”, dijo.

 

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3. El gas como llave para recuperar la electricidad

El panel técnico estuvo marcado por una intervención muy clara de César Dachille, director para Latinoamérica de Siemens Energy. “No es un problema de equipos nuevos; es un problema de gas”, advirtió.

Dachille detalló que buena parte de las plantas de ciclo combinado del país —las más eficientes y diseñadas para generar más energía con menos combustible— operan actualmente como ciclo simple por falta de gas. La diferencia es abismal: con gas suficiente, la eficiencia puede escalar hasta 85%, sin necesidad de construir nuevas plantas.

También insistió en que el sistema eléctrico venezolano no puede estabilizarse mientras siga dependiendo en más de 80% del Guri, una estructura pensada para ser complementada con generación térmica. “No hay transición energética posible, ni integración de renovables, si no existe gas para respaldarlas”, afirmó.

4. El sector privado avanza pese a la falta de reglas claras

Uno de los contrastes más llamativos del foro fue la diferencia entre la inercia oficial y la velocidad con la que operan sectores emergentes.

El banquero Ibrahim Velutini, presidente de Compass Bank, presentó datos que sorprendieron incluso a parte del auditorio: las stablecoins funcionan hoy como la capa operativa de pagos de buena parte del comercio venezolano. Son más de 3 millones de usuarios y 20.000 comercios con transacciones trazables, inmediatas y compatibles con pagos internacionales.

En paralelo, el Grupo Verdi expuso su ecosistema de movilidad eléctrica —taxis, cargadores, importaciones, monitoreo ambiental— que ya permitió reducir 110 toneladas de CO₂ en un año, sin un marco regulatorio claro ni incentivos estatales.

El mensaje implícito para el sector energético fue evidente: las nuevas tecnologías se están integrando por la vía privada, con o sin reglas. Y el gas debe insertarse en ese entramado si aspira a ser parte de una transición.

5. Monetizar el gas venezolano es viable en un plazo de 2 a 8 años, pero con cambios regulatorios profundos

El panel de cierre, moderado por GELA, aterrizó el debate en cifras concretas. Venezuela tiene:

  • Gasoductos subutilizados.
  • Infraestructura industrial ociosa.
  • Reservas capaces de alimentar el mercado interno y exportar simultáneamente.

Pero enfrenta cuatro trabas estructurales que impiden cualquier proyecto relevante:

  • Subsidios regresivos, que desincentivan la inversión y castigan a los más vulnerables.
  • Modelo de negocio rígido, anclado en un monopolio estatal que no se adapta al gas.
  • Carga fiscal confiscatoria, con un government take superior al 90%.
  • Falta de confianza, el insumo político que ningún inversionista puede sustituir.

Según GELA, solo recuperando el gas que hoy se ventea o se quema podrían monetizarse 3.500 millones de pies cúbicos diarios, suficientes para estabilizar el sistema eléctrico, abastecer la demanda interna industrial y exportar hacia Trinidad y Colombia.

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