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Cuatro consejos campesinos impulsan cultivos en Paraguachí

En Antolín del Campo cultivan rubros como maíz, melón, frijoles, yuca, patilla y ajonjolí

En las lomas y valles del municipio Antolín del Campo, donde el verdor de la tierra se encuentra con el azul del Caribe, se está escribiendo un capítulo esencial para la soberanía agroalimentaria de Nueva Esparta. Lejos del bullicio turístico y urbano, cuatro consejos campesinos —Manzanillo, Aricagua, La Rinconada y La Fuente— han trazado una hoja de ruta productiva para el 2026, respaldados por el plan municipal Volvemos al Conuco, articulado con las instancias regionales y nacionales.

Este no es solo un programa agrícola, es un movimiento de reconexión con la tierra, una estrategia comunitaria que combina tradición, organización y técnica para convertir a este municipio en un bastión de productividad.

La planificación, iniciada a finales del año pasado, ya muestra frutos tangibles. Desde noviembre, una intensa jornada de mecanización de tierras ha beneficiado a más de 120 productores solo en la comunidad de Manzanillo, preparando más de 200 hectáreas para la siembra.

Renato Natera, vocero principal del Consejo de Campesinos, desde su conuco familiar, enumera con orgullo la diversidad que brota de estos suelos: maíz, frijoles, yuca, melón, patilla. “Estamos produciendo como debe ser: para nosotros, para los mercados locales y para demostrar que el campo isleño está vivo”.

En el municipio, se han preparado más de 200 hectáreas para la siembra.

Diversidad de siembra

El proyecto va más allá de los cultivos tradicionales. Alirio Subero, productor de la comunidad de Cabo Negro, extiende el panorama mientras muestra sus surcos de auyama.

“Además de lo básico, estamos experimentando con cultivos como el ajonjolí, que tiene buena adaptación y valor comercial”, explicó Subero, quien recalcó que la idea es diversificar para no depender de un solo rubro, mitigar riesgos y enriquecer nuestra oferta”.
Esta visión de diversificación es un pilar del plan Volvemos al Conuco, que incluye asistencia técnica especializada, entrega de insumos y capacitación en agricultura sostenible.

Comunidad organizada

La organización territorial es clave. Cada uno de los cuatro consejos funciona como una célula autónoma, pero interconectada, tomando decisiones colectivas sobre qué, cuándo y cómo sembrar, y gestionando de manera compartida maquinaria, riego y comercialización.

“Aquí no trabajamos de manera aislada”, comenta Osmary Farías, productora de La Rinconada. “Si a mi vecino le falta semilla, se le consigue. Si a mí se me complica la cosecha, llegan los compañeros. Esto es un trabajo de todos”.

Los integrantes de los consejos campesinos afirman que seguirán apostando por la agroproducción. Foto: Alcaldía

Trabajo mancomunado

El apoyo institucional ha sido fundamental. El gobierno municipal, en coordinación con el Ministerio de Agricultura, ha facilitado no solo la mecanización, sino también la rehabilitación de sistemas de riego por goteo, la atención integral a los campesinos y la conexión con mercados garantizados.

“El objetivo es claro: pasar de la subsistencia a la productividad sostenida”, afirma David Caraballo, alcalde de Antolín del Campo.

Asimismo, expresó: “Queremos que nuestros agricultores tengan seguridad, salud, atención y la satisfacción de ver su trabajo llegar a la mesa de los margariteños y más allá”.

Plan

El paisaje de Antolín del Campo es hoy un mosaico de esperanza: en los campos crecen miles de plantas listas para la cosecha. La proyección para el ciclo agrícola 2026 es ambiciosa: duplicar la superficie cultivada respecto al año anterior y aumentar la producción de alimentos básicos en 60%.

Entre melones, patillas, frijoles y planes de siembra, Antolín del Campo está demostrando que la agricultura familiar y organizada puede ser un motor de desarrollo local. Es un modelo que rescata la sabiduría del conuco —esa parcela multifuncional y biodiversa típica de nuestra tradición— y la combina con técnicas modernas y una férrea voluntad colectiva.

Mientras en el horizonte se asoman las playas paradisíacas que atraen a miles de turistas, en estos valles crece, silenciosa y firme, otra forma de riqueza: la de una tierra que alimenta, une y empodera a su gente.

Organización

En la base de misiones Hermanas Pino de Aricagua se realizó el pasado 11 de enero la fase de elección de los voceros municipales de los Consejos Campesinos de Antolín del Campo.

Los cuatro consejos campesinos del municipio: Manzanillo, Aricagua, La Rinconada y La Fuente, eligieron a sus tres representantes en las vocerías de Formación y Organización, Economía Productiva y Soberanía y Defensa, informó el alcalde David Caraballo. En sus redes, explicó que hoy domingo se tiene previstas las elecciones en la fase estadal de los consejos campesinos.

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