Ecopetrol está evaluando oportunidades en Venezuela que, según su presidente ejecutivo, Ricardo Roa, podrían sumar hasta US$100.000 millones en distintos segmentos de energía. La cifra, revelada en una entrevista con La República, marca el mayor estimado público hecho por la petrolera colombiana sobre el potencial económico de una reapertura energética entre ambos países.
Roa señaló que el Grupo Ecopetrol —con experiencia en petróleo, gas y transmisión eléctrica a través de ISA— podría desempeñar un papel relevante si se normaliza el comercio transfronterizo. “Se abre un abanico de oportunidades. Ellos necesitan electricidad, nosotros gas. Ellos tienen crudo pesado, nosotros una refinería aquí”, afirmó.
Busca licencia de EEUU para importar gas venezolano
Ecopetrol está gestionando una licencia ante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para importar gas desde Venezuela, una medida respaldada por el gobierno de Gustavo Petro para reforzar la seguridad energética y contener los precios internos. Colombia enfrenta un déficit creciente de gas y depende cada vez más de importaciones de GNL, que pueden costar hasta tres veces más que el suministro local, especialmente tras la tensión en los mercados por la guerra en Oriente Próximo.
El lunes, directivos de Ecopetrol y funcionarios del Ministerio de Energía se reunieron con una delegación estadounidense para avanzar en la autorización. El plan contempla reactivar el gasoducto binacional Antonio Ricaurte —inactivo desde hace más de una década— y permitir que Pdvsa repare un tramo dañado en territorio colombiano.
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Interés en reactivar Monómeros
Además del gas, Roa confirmó que Ecopetrol está interesada en reactivar Monómeros, la empresa estatal venezolana de fertilizantes con sede en Barranquilla. El gobierno de Petro ha buscado adquirir la compañía, clave para el abastecimiento agrícola colombiano. La reciente licencia estadounidense que libera la venta de fertilizantes venezolanos abre una ventana para avanzar en ese proceso.
El eventual comercio de gas y electricidad daría a Venezuela una vía para monetizar parte de sus vastas reservas, mientras que Colombia obtendría un suministro más barato y estable. Pero todo depende de la evolución del marco regulatorio y de las autorizaciones de Washington, que siguen siendo el factor determinante para cualquier operación con Pdvsa.
Con información de Bloomberg


