La Ciudad Jardín se inundó de aroma criolla con la participación activa de más de 30 expositores culinarios y productivos, en la II edición de la Feria de la Cachapa en la Plaza Bicentenaria de Maracay.
Nicolás González, secretario de Cultura de la Gobernación del estado Aragua, declaró que esta gran fiesta gastronómica responde a las políticas de promoción de la aragüeñidad y el gentilicio regional, ejecutadas bajo las directrices de la gobernadora Joana Sánchez. Su finalidad central es transmitirle a la población un espacio de encuentro familiar idóneo para el disfrute de la cocina venezolana.
En cada uno de los puestos se observó el entusiasmo de los productores. La jornada sirvió de vitrina para exhibir el trabajo del queso artesanal de San Sebastián de los Reyes, la ruta del queso de mano elaborado en el sur de Aragua, las propuestas de los artesanos locales y la dulcería típica de Ocumare de la Costa, dijo.

González también manifestó que la actividad trasciende lo culinario al incorporar presentaciones folclóricas. «Contamos con agrupaciones de danza y orquestas regionales que traen su música. Para nosotros, lo más importante es esta muestra de amor y cariño para el pueblo de Aragua que sigue apostando por estas hermosas actividades», destacó.
VOCES DE SUPERACIÓN Y AMOR AL OFICIO
El verdadero corazón de la feria se reflejó en las vivencias de sus protagonistas. Ariani Fragosa, ayudante en uno de los puestos de comida, comentó con orgullo el valor de las preparaciones a base de maíz.
«Culturalmente el venezolano es único e increíble, y las cachapas nos identifican como uno de nuestros platos principales. La receptividad fue total: no habíamos terminado de prender las planchas cuando ya estábamos vendiendo», haciendo hincapié en que, aunque el certamen premia los tres primeros lugares de la «Cachapa Reina», la mayor recompensa es la satisfacción de los comensales: «Que la gente pueda degustar y saber que les gusta lo que hacemos, ya representa una ganancia absoluta».
Por su parte, Saida Dameli Martínez, productora con más de 40 años de experiencia en la elaboración de queso de mano, afirmó que el proceso tradicional le genera paz y sustento económico. «El ordeñar la vaca y hacer todo el proceso manual de la producción es una labor hermosa. Saber que vendes un producto 100% natural, desde la cuajada hasta el suerito, no tiene comparación. Lo que hago es porque mis padres me lo enseñaron y es una pieza clave dentro de la cultura del venezolano y el complemento perfecto para una buena arepa o cachapa», testificó Martínez.


La creatividad también tuvo su espacio a través de los creadores. Lina Castellano, artesana de larga trayectoria, reflexionó sobre sus inicios en el oficio: «A los 9 años empecé con la ilusión de tejer y desde entonces no he parado con mis diseños. Todo buen artesano ama lo que hace, de lo contrario, la labor no tendría sentido». Exaltando en que el valor de esto no radica únicamente en cuánto vendes; si no en el significado de crear y que el público reconozca el esfuerzo.
El despliegue socio-cultural, que se extendió desde la mañana hasta pasadas las 4:00 de la tarde de este sábado, reafirmó la importancia de preservar las raíces nacionales y brindó a los microempresarios una plataforma sólida para mostrar su talento ante las familias aragüeñas.
YAJAIMAR OJEDA | elsiglo
GM
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