Para el economista, es probable que haya un ajuste más fuerte en las bonificaciones que en el salario
Aseguró que el poder adquisitivo mejorará un poco, pero el ingreso seguirá por debajo de la canasta alimentaria que ya supera los 500 dólares.
“Eso significa que la gente seguirá cambiando sus patrones de consumo, consume cosas de menor calidad, sustituye proteína por otras cosas para optimizar el presupuesto, busca ingresos alternativos y eso provoca que los venezolanos deben buscar otros ingresos alternativos, lo cual repercute en su calidad de vida”, dijo.
Oliveros descartó también que estos posibles ajustes generen una presión inflacionaria por los altos ingresos petroleros.
Recordó que la recuperación del salario es estructural y llevará años para construir un sistema salarial sano.