América Latina cerró 2025 con un panorama inflacionario profundamente desigual. Mientras la mayoría de los países logró consolidar la estabilidad de precios, otros enfrentaron presiones significativas o directamente operaron sin datos oficiales confiables. El resultado es un mapa regional donde conviven economías con inflación cercana a cero y otras con variaciones de tres dígitos.
Argentina volvió a liderar la inflación regional con 31,5%, pese a una desaceleración respecto a años anteriores. Bolivia, en medio de tensiones fiscales y ajustes en subsidios, registró 20,4%, el segundo nivel más alto del continente.
Inflación moderada en la mayor parte de la región
Un grupo amplio de países cerró 2025 con variaciones dentro de sus rangos meta o en proceso de normalización:
- Colombia: 5,1%
- Honduras: 4,98%
- República Dominicana: 4,95%
- Brasil: 4,26%
- México: 3,69%
- Uruguay: 3,65%
- Chile: 3,5%
- Paraguay: 3,1%
Estas cifras reflejan un entorno de precios relativamente controlado, apoyado en políticas monetarias contractivas y una menor presión externa.
Países con mayor estabilidad
En el extremo inferior del espectro se ubicaron economías con variaciones mínimas:
- Nicaragua: 2,89% (último dato disponible: noviembre)
- Ecuador: 1,91%
- Guatemala: 1,65%
- Perú: 1,51%
- El Salvador: 0,91%
- Panamá: 0,02% (último dato disponible: noviembre)
- Costa Rica: -0,99%
Costa Rica cerró el año en terreno deflacionario, mientras Panamá prácticamente no registró variación de precios.
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Venezuela y Cuba: las excepciones
Dos economías quedaron fuera del patrón regional de estabilidad: Venezuela y Cuba, ambas con problemas de transparencia estadística y dinámicas inflacionarias particulares.
El Banco Central dejó de publicar cifras de inflación en octubre de 2024, y varias consultoras privadas suspendieron la difusión de sus estimaciones por temor a represalias.
En ausencia de datos oficiales, mediciones alternativas han ganado relevancia. Un análisis reciente de Bloomberg indicó que la inflación anualizada alcanzó 556% en los 12 meses hasta el 17 de diciembre, frente al 219% de junio y al 45% registrado en 2024, según un índice semanal elaborado por el propio medio.
Cuba mantiene la publicación de datos, aunque con un nivel de credibilidad limitado entre analistas. El último registro disponible muestra una inflación interanual de 14,95% en noviembre de 2025, en un contexto de controles de precios, escasez de divisas y distorsiones cambiarias.
El balance de 2025 confirma que, aunque la mayoría de los países logró estabilizar precios, persisten focos de vulnerabilidad y dos economías —Venezuela y Cuba— continúan operando bajo dinámicas inflacionarias y estadísticas muy distintas al resto del continente.
Con información de Bloomberg


