Las monedas de América Latina enfrentan crecientes presiones frente al dólar, en un contexto donde los déficits fiscales persistentes y la incertidumbre política amenazan la estabilidad cambiaria de la región, advierten analistas de Citi.
A pesar de que algunas divisas han mostrado resiliencia gracias a fundamentos macroeconómicos sólidos, la sostenibilidad de ese desempeño depende cada vez más de la capacidad de los gobiernos para consolidar sus finanzas públicas de manera creíble y sostenida.
En Brasil, el real ha resistido frente al dólar, apoyado por flujos financieros y una política monetaria restrictiva, pero Citi subraya que persisten interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal. El banco proyecta que la administración brasileña deberá continuar abordando los desequilibrios fiscales por distintos medios, y aunque el proyecto de ley sobre el impuesto a la renta se considera fiscalmente neutral, las señales políticas a largo plazo siguen siendo inciertas.
México enfrenta un panorama mixto. Si bien la consolidación fiscal incluida en el presupuesto 2026 busca corregir los desequilibrios, Citi proyecta un déficit del 4,5% del PIB para 2025 y advierte sobre los riesgos derivados del menor crecimiento económico, los precios bajos del petróleo y la caída de las remesas.
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En Colombia, los riesgos fiscales son particularmente elevados. A pesar de los esfuerzos para gestionar la deuda, Citi proyecta un déficit del 7,5% del PIB y considera que la reestructuración de deuda en curso no aborda los desequilibrios estructurales. Además, estima improbable que se apruebe una reforma tributaria que respalde el presupuesto de 2026.
Chile y Perú muestran una resiliencia relativa gracias a instituciones sólidas y disciplina macroeconómica. Sin embargo, Citi advierte que la consolidación fiscal en Chile se ha estancado, y que en Perú el reciente retiro de fondos de pensiones podría generar presiones de demanda que afecten la estabilidad de precios, aunque el crecimiento proyectado y la recuperación de ingresos fiscales ayudan a mitigar los riesgos.
En Uruguay, la situación es más estable. La combinación de instituciones sólidas y un contexto fiscal controlado mantiene la confianza en la moneda, a pesar de cierta aceleración inflacionaria.
Para Citi, la lección clara es que la fortaleza de las monedas latinoamericanas no se sostiene solo por factores externos, como un dólar más débil o términos de intercambio favorables, sino por la credibilidad y consistencia de las políticas fiscales. Sin ajustes concretos y sostenidos, las divisas de la región podrían enfrentar mayor volatilidad en los próximos meses, con implicaciones para la inflación, el crédito soberano y la confianza de los inversores.
Con información de Bloomberg en Línea
