La stablecoin más utilizada es USDT con 71,8% de preferencia.
Las stablecoins o monedas estables han venido ganando terreno en los ecosistemas financieros durante los últimos años ante la perdida de valor de la moneda fiat de distintos países, la inflación y la volatilidad de las criptomonedas tradicionales.
Estos activos digitales son tokens emitidos en una cadena de bloques (blockchain), cuyo valor está vinculado a activos externos como monedas fiat, algoritmos, otras criptomonedas o el comercio de materias primas.
Las mismas funcionan manteniendo un respaldo o una reserva de un activo cuyo valor sea considerado «estable», permitiendo a los inversores comprar y vender otras criptomonedas resguardando el valor sin salirse del ecosistema criptoeconómico. Por ejemplo, Tether (USDT) y USD Coin (USDC) están respaldadas por reservas en dólares estadounidenses, lo que significa que, por cada unidad de estas stablecoins hay un dólar en reserva.
GenerarAmérica Latina: un buen mercado
América Latina se ha convertido en un campo fértil para el uso de las stablecoins. Según datos de Coinchange LATAM Crypto Regulation Report 2025, el aumento interanual entre mediados de 2024 y mediados de 2025 fue de 63% en el uso de criptoactivos en América Latina, siendo una de las regiones de mayor crecimiento en comparación con otras regiones del mundo.
En Venezuela hay sectores como el de supermercados que ya están mirando con buenos ojos la adopción de estas “monedas estables”. Un ejemplo de ello son las declaraciones de Ítalo Atencio, presidente de la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA), quien ha confirmado que este sector ha visto un incremento en el pago de bienes y servicios con criptomonedas, especialmente stablecoins.
Por ello proyecta que esta tendencia de pago continúe su ascenso, estimando un crecimiento del 10% en el volumen de transacciones relacionadas con stablecoins dentro del rubro para el primer trimestre de 2026.
En DatosUN nos propusimos conocer la opinión de nuestros lectores sobre el uso de las stablecoins, así que realizamos una encuesta digital entre el lunes 10 y el viernes 14 de noviembre y participaron 300 personas. Estos fueron los resultados.
Una alternativa para resguardar valor
Nuestra encuesta comenzó preguntando a nuestros lectores si actualmente utilizan alguna criptomoneda estable. El 21,3% respondió afirmativamente.
El sondeo prosiguió solo con quienes afirmaron utilizar actualmente este tipo de criptoactivos. A continuación se les consultó: ¿cuál es el principal uso que le das a las stablecoins? El 69,2% dice que lo usa para resguardar el dinero, mientras que 20,5% afirma que lo utiliza para inversión o trading.
Otro 5,1% lo utiliza para compras o pagos, mientras que el uso para pagos de proveedores llega a 2,6%, al igual que otros usos.
El reinado del USDT
Cuando hablamos de cuál es la stablecoin más utilizada, la evidencia arroja una dominancia imponente del muy conocido activo denominado Theter. La moneda identificada por las siglas USDT encabezó la lista con 71,8% de preferencia.
Otras elegidas fueron: USDC (USD Coin) con 12,8%, EUROC (Eurocoin) y TrueUSD (TUSD) obtuvieron 2,6%, respectivamente. La opción “otra” obtuvo 10,3%.
No es muy usada para pagar
Luego pasamos a medir la usabilidad comercial. Preguntamos a los usuarios si habían pagado en tiendas, supermercados, restaurantes u otro establecimiento comercial utilizando stablecoins. El 25,6% respondió afirmativamente.
Preguntamos lo mismo en cuanto a compras por internet. La tendencia subió hasta 38,5%.
La plataforma dorada
Ahora bien, ¿por cuál plataforma circulan las stablecoins? El 69,2% dijo que transa a través de Binance.
Le siguen plataformas como Kontigo, Crixto y Airtm con 5,1% cada una. Las menos populares fueron OKX, Bybit, Reserve y Coinbase con 2,6%, respectivamente.
Evitar la devaluación
El principal motivo para usar stablecoins es protegerse contra la devaluación. El 51,3% de los usuarios así lo afirmaron.
Para 20,5% la principal motivación es que les sirve como alternativa de ahorro, mientras que el 15,4% lo usa como acceso financiero sin depender de bancos tradicionales. El 7,7% lo usa para enviar o recibir pagos más fácilmente y 5,1% por otro motivo distinto a los anteriores.