A partir del lunes-martes de la semana que viene, veremos una nueva fase en la economía venezolana.
Todo parece indicar que tendremos en este 2026, un incremento importante en el ingreso petrolero vs. 2025 (qué mínimo, podría ser superior al 50%).
¿Por qué?, tendremos “libre”…— Luis Oliveros (@luisoliveros13) January 17, 2026
Acceso libre al mercado estadounidense: El retorno del crudo venezolano a las refinerías de EEUU sin las trabas legales de años anteriores.
Producción “a tope”: Al desaparecer las barreras de comercialización, la industria podrá producir al máximo de su capacidad instalada sin temor a no encontrar compradores.
Retorno de inversión extranjera: Se espera el regreso masivo tanto de empresas de servicios petroleros como de operadoras internacionales interesadas en la extracción directa.
Ventas sin descuentos: Venezuela podrá cobrar el precio completo de mercado por cada barril, eliminando los fuertes descuentos que se aplicaban para colocar el crudo en mercados alternativos bajo sanciones.
“Pudiéramos hablar, hasta de un posible “nuevo boom” petrolero en Venezuela”, afirmó Oliveros, subrayando que la flexibilización de las sanciones es el catalizador de este escenario.
A pesar del entusiasmo que genera el flujo de divisas proyectado, Oliveros advirtió que el éxito de este proceso no depende solo de la entrada de dinero, sino de la gestión institucional. Para el economista, la clave definitiva será demostrar si el país ha aprendido la lección sobre el manejo responsable de los recursos excedentes para evitar ciclos de inestabilidad previos.