La industria venezolana del envase opera actualmente a 35% de su capacidad instalada, un nivel que en la práctica equivale a apenas un tercio del potencial productivo del sector. Así lo señaló la presidenta de la Cámara Venezolana del Envase (Cavenvase), Miren Urresti, quien advirtió que la actividad permanece limitada por “problemas de competitividad estructurales” que frenan su recuperación.
Urresti explicó que, pese a contar con capacidad suficiente para abastecer el mercado nacional, las empresas enfrentan dificultades para ofrecer precios competitivos. A esto se suma una carga impositiva que, según afirmó, absorbe entre 65% y 75% del margen de las compañías, lo que reduce la rentabilidad y restringe la posibilidad de invertir en mejoras operativas.
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La representante gremial señaló además que ha aumentado la presencia de manufacturas que ingresan al país en envases importados, tanto de plástico flexible como de productos corrugados. Ese flujo de empaques provenientes del exterior —indicó— desplaza parte de la producción local y limita la capacidad del sector para recuperar participación en el mercado.
Urresti estimó que más de 60% de la materia prima utilizada por los agremiados es importada, lo que incrementa los costos y expone a la industria a la volatilidad cambiaria. Por ello insistió en la necesidad de atraer inversiones que permitan reactivar la industria petroquímica nacional y fortalecer la producción de insumos. A su juicio, ese paso sería clave para mejorar la competitividad y reducir la dependencia externa.
Con información de Unión Radio


