El economista aseguró que el proceso de apertura que se está produciendo en el país permite anticipar una mejora rápida de la actividad económica
Explicó que un país que viene de una contracción tan profunda, tiene una capacidad de rebote elevada y Venezuela llega a esta fase luego de una crisis en la que se destruyó cerca del setenta 75% del PIB, se atravesaron episodios severos de inflación y devaluación, se produjo una pérdida muy significativa del poder adquisitivo y se registró una caída sustancial de la producción petrolera.
“En términos económicos, el país estuvo a final del año pasado en una situación comparable a la de un paciente en terapia intensiva”, dijo.
Asimismo, aseguró que el proceso de apertura que se está produciendo en el país permite anticipar una mejora rápida de la actividad económica, la sola liberación de mercados, la posibilidad de colocar el petróleo actual en destinos que pagan precios internacionales, la eliminación de restricciones operativas y una producción mucho más fluida permiten proyectar un aumento de ingresos de millardos de dólares este año, abriendo oportunidades y mejorando la calidad de vida de la población en el corto plazo.