La escalada de tensiones en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados cambiarios este lunes 2 de marzo, impulsando un fuerte fortalecimiento del dólar y arrastrando a la baja a la mayoría de las monedas latinoamericanas. El movimiento respondió al aumento de la aversión al riesgo tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y al cierre efectivo del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio energético mundial.
El índice Bloomberg del dólar avanzó hasta 0,8%, su nivel más alto desde principios de febrero, reflejando un renovado flujo de capital hacia activos considerados seguros.
Renato Campos, CEO de GH Trading, explicó que en episodios de tensión geopolítica “el capital se repliega nuevamente hacia el dólar”, reactivando el clásico movimiento de risk off que castiga a las divisas emergentes.
Gregorio Gandini, analista financiero, coincidió en que la apreciación del dólar responde a un “aumento de la incertidumbre global”, lo que lleva a los inversionistas a abandonar monedas percibidas como más riesgosas, como las latinoamericanas.
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Impacto en las divisas de la región
La apertura de la jornada dejó un panorama claramente desfavorable para la mayoría de las monedas latinoamericanas. El peso chileno encabezaba las pérdidas con una caída pronunciada, seguido por el real brasileño y el peso uruguayo, que también retrocedían con fuerza. El peso colombiano se movía en la misma dirección, presionado por la aversión global al riesgo, mientras que el peso mexicano, el argentino y el sol peruano registraban descensos más moderados pero igualmente alineados con la tendencia regional.
En medio de ese escenario, el peso dominicano logró desmarcarse y avanzó ligeramente, convirtiéndose en la única moneda de la región que abrió en terreno positivo. Otras divisas centroamericanas —como el colón costarricense, el quetzal guatemalteco, la lempira hondureña y el guaraní paraguayo— mostraron una estabilidad poco común en un día dominado por la volatilidad, manteniéndose prácticamente sin cambios frente al dólar.
El cierre efectivo del estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— provocó la mayor subida del crudo en cuatro años, con el barril superando momentáneamente los US$82. Aunque un petróleo más caro puede compensar parcialmente a países exportadores, los analistas advierten que el canal financiero domina: mayor volatilidad, ampliación de spreads y condiciones externas más exigentes para las economías emergentes.
Menos apuestas por recortes de tasas en EEUU
El fortalecimiento del dólar y el repunte del petróleo reducen las expectativas de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal en el corto plazo. Campos señaló que, pese al debate sobre una eventual pérdida de hegemonía del dólar, “cada shock sistémico reafirma su rol como refugio global por liquidez, profundidad y seguridad jurídica”.
A pesar de la caída de este lunes, las monedas latinoamericanas se mantienen en terreno positivo en el acumulado de 2026, según cifras de Bloomberg, apoyadas por flujos hacia mercados emergentes y mejores perspectivas de crecimiento regional.
Con información de Bloomberg en Línea


