Países miembros advirtieron sobre la gravedad de daños sufridos en plantas de producción por la guerra
La alianza de países productores de petróleo conocida como OPEP+ decidió este domingo incrementar sus cuotas de producción, en un esfuerzo por frenar la escalada de los precios de la energía provocada por el conflicto bélico en Oriente Medio.
El bloque, que integra a potencias como Arabia Saudita, Rusia y las naciones del Golfo, acordó implementar a partir del mes de mayo un «ajuste de la producción» de 206.000 barriles por día (bpd), extendiendo así la estrategia de bombeo ya aplicada para el presente mes de abril.
Este ajuste se concretará a través de un incremento operativo en ocho naciones clave de la alianza: Arabia Saudita, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán. La medida busca inyectar mayor oferta al mercado internacional en un momento de alta volatilidad y escasez de suministro derivado de las hostilidades recientes en la región del Golfo.
En un comunicado oficial previo a la decisión, los países miembros lanzaron una advertencia sobre la gravedad de los daños sufridos en las plantas de producción tras los recientes ataques. Según el documento, las labores de reparación de la infraestructura energética “son costosas y tomarán mucho tiempo”, un factor que genera incertidumbre sobre la capacidad de oferta de petróleo a mediano y largo plazo.
Los ataques dirigidos contra los centros de producción y el bloqueo persistente del tránsito por el estrecho de Ormuz han perjudicado severamente las exportaciones de crudo desde el Golfo. Ante este escenario, los países productores hicieron especial énfasis «en la importancia crítica de resguardar las rutas marinas para asegurar el flujo ininterrumpido de la energía» a nivel global.