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¿Por qué América Latina lidera la rentabilidad global en 2026?

Los mercados latinoamericanos han iniciado 2026 con un desempeño que supera con amplitud al de las economías desarrolladas, impulsados por una combinación poco habitual de precios sólidos de materias primas, menor tensión geopolítica y un renovado apetito global por los activos de mercados emergentes.

Acciones y divisas de la región encabezan los rankings de rentabilidad a nivel mundial, revirtiendo varios años de rezago. El giro responde a una sucesión de factores que han coincidido en un corto período.

Materias primas en alza y menor riesgo geopolítico

El repunte sostenido de los metales industriales y preciosos ha reforzado las perspectivas de países exportadores como Chile y Perú. Ambos se han beneficiado de la fuerte demanda global de cobre, plata y oro, con Chile —el mayor productor mundial de cobre— registrando envíos de 14,9 millones de toneladas en 2024, según datos de ITC Trade Map.

Al mismo tiempo, algunos inversores interpretan la reciente extracción de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos como un factor que reduce los riesgos extremos asociados a la región, aunque las implicaciones políticas y económicas aún no están del todo claras.

El anuncio del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur también ha contribuido a mejorar el sentimiento, al reactivar expectativas de una integración económica más profunda entre Europa y Sudamérica.

Las condiciones macroeconómicas globales han sido igualmente determinantes. Grandes bancos de inversión, entre ellos Bank of America y AllianceBernstein, destacan que la depreciación del dólar estadounidense en 2026 ha reforzado el atractivo de los activos emergentes. Históricamente, los periodos de debilidad del dólar coinciden con mayores flujos hacia países con retornos más altos.

 

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Chile y Argentina lideran el repunte

Los datos de CountryETFTracker muestran que cinco mercados latinoamericanos se han colado entre los diez de mejor desempeño global en el último trimestre, con Chile y Argentina a la cabeza.

En Santiago, el índice accionario acumula un avance cercano al 37% desde octubre, impulsado por el rally de los metales y por una apreciación del peso chileno que supera el 8% en dos meses. El repunte ha coincidido con un entorno externo más favorable para los exportadores de cobre.

Argentina también destaca. Su mercado bursátil sube 27,45% en el período, en medio de la reconfiguración económica que siguió a la llegada de Javier Milei al poder. En su informe regional más reciente, el FMI describió las reformas iniciales del Gobierno como un paquete “ambicioso” orientado a mejorar la productividad y ordenar las cuentas públicas, un mensaje que contribuyó a reforzar el apetito por activos argentinos.

Perú se ha movido en la misma dirección: la bolsa limeña avanza alrededor del 27%, mientras que el sol opera en su nivel más fuerte frente al dólar en más de cinco años, apoyado por el repunte del oro y la plata.

En Colombia, las acciones suben cerca del 16%, y Brasil completa el grupo con un alza del 12,9%, reflejo de un mayor flujo hacia mercados con exposición a materias primas y valoraciones relativamente bajas.

El contraste con los mercados desarrollados es marcado. En el mismo período, el S&P 500 estadounidense apenas suma 4,8%, y el DAX alemán ronda el 5%, lo que subraya la ventaja relativa que América Latina ha logrado en este arranque de año.

El acuerdo UE–Mercosur: un cambio estructural

El acuerdo comercial UE–Mercosur, que será firmado oficialmente el 17 de enero en Paraguay tras más de dos décadas de negociaciones, representa un hito para la región. Para los países del bloque —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— supone el primer gran pacto comercial con un socio externo y abre acceso preferente a un mercado de 450 millones de consumidores.

Analistas destacan que el impacto va más allá del sector agrícola. La reducción de barreras arancelarias y no arancelarias en insumos industriales podría beneficiar a economías con peso manufacturero, como Brasil y Argentina, al reducir costos y mejorar la competitividad.

Estudios de Banco Santander y del Instituto de Investigación Económica Aplicada de Brasil estiman que el acuerdo podría elevar el PIB brasileño en 0,5 puntos porcentuales y aumentar la inversión en 1,5 puntos porcentuales al año. Proyecciones del Real Instituto Elcano y del Banco de España sugieren que el comercio UE–América Latina podría expandirse hasta un 70% con el tiempo.

El desempeño reciente de América Latina parece reflejar más que un ciclo favorable de materias primas. La reducción de riesgos geopolíticos, la debilidad del dólar y el avance de reformas estructurales en países clave han mejorado la percepción sobre la estabilidad de políticas y el potencial de crecimiento.

Persisten desafíos —desde la volatilidad política hasta la dependencia de commodities—, pero los inversores ven a la región como un destino relativamente atractivo dentro del universo emergente. Por ahora, la combinación de rentabilidades elevadas, fundamentos en mejora y un papel creciente en el comercio global está resultando difícil de ignorar.

 

Con información de Euronews

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