Actualmente cuenta con un rebaño de 56 animales y más de una década de trayectoria
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En una extensión de aproximadamente cinco hectáreas, en el municipio Candelaria (Chejendé), el estado Trujillo consolida un modelo productivo en el Centro Genético de Reproducción Caprina y Ovina, única unidad de este tipo de ganado en la entidad.
Adscrito a la Empresa de Propiedad Social Agro Trujillo y a la Dirección de Desarrollo Agroecológico de la Gobernación, este centro con más de 12 años de trayectoria trabaja en el mejoramiento genético de las razas Saanen y Alpina, perfilando a los pequeños rumiantes como una alternativa de alta rentabilidad y bajo impacto de superficie frente al ganado bovino tradicional.
Lidia Márquez, presidenta de Agro Trujillo, informó que el centro de producción cuenta actualmente con un rebaño de 56 animales, integrado por 21 hembras adultas, 16 cabritonas, 12 machos jóvenes y 7 padrotes, con predominio de las razas Saanen y Alpina.
La funcionaria destacó que el centro se encamina a una fase de refrescamiento sanguíneo para optimizar el rendimiento genético e incrementar la oferta disponible para los productores trujillanos.
“Para finales de 2026 e inicios de 2027 aspiramos firmar convenios que nos permitan establecer unidades piloto de producción en los diferentes municipios del estado Trujillo a fin de fortalecer el potencial que hay en este rubro de animal menor, como es el caprino y el ovino”, indicó.

Aseguró que no se trata solo de entregar animales, “sino de ofrecer un acompañamiento técnico integral para optimizar los apriscos y garantizar la producción de carne, leche y sus derivados”, dijo.
Para formar parte del programa de convenios, los cuales se establecen por lapsos de dos a tres años renovables para la entrega de cuatro a ocho animales, Agro Trujillo exige la verificación previa de la unidad de producción.
Entre los requisitos indispensables, Márquez mencionó la permanencia de personal para garantizar la residencia continua de los productores en el predio, así como velar por la custodia y seguridad del rebaño. El interesado debe contar con potreros adecuados y siembra obligatoria de pastos de corte para respaldar la nutrición durante épocas de sequía prolongada.
Actualmente este centro ha establecido convenios con tres productores de los municipios Candelaria, Valera y Monte Carmelo. “La idea es mejorar, producir y dar animales en convenio”, enfatizó.
Zootecnia y manejo sanitario. Douglas Barreto, médico veterinario del centro, resaltó las ventajas digestivas y de manejo de la especie caprina.
Explicó que la unidad ejecuta un plan sanitario riguroso que incluye vacunación, desparasitación, vitaminización y revisión clínica diaria.
Agregó que el esquema de manejo técnico contempla una nutrición balanceada con el suministro de alimento concentrado en las mañanas, pastoreo supervisado y raciones de pasto Cuba 22 picado.
El ciclo reproductivo generalmente es de dos temporadas de monta natural al año, sujetas a las condiciones climáticas y mediante previa sincronización de las hembras. La gestación dura cinco meses y registra partos simples, dobles y, en algunos casos, triples.
“En cuanto al cuidado, nosotros aseguramos que los cabritos consuman el calostro, porque si no se va a perder la inmunoglobulina y vamos a tener animales débiles”, apuntó.
Señaló que a la madre le aplican oxitocina “para que termine de limpiar el útero y le ayude al bajado de la leche, debido a que se activa la hormona en el sistema nervioso que hace que baje un poquito la leche”.
Acotó que el amamantamiento dura tres meses y lo alternan con pasto. “Aquí la revisión y el cuidado de los animales es diario”, aseveró Barreto.
Producción familiar. De acuerdo con las autoridades del centro, el manejo caprino se adapta eficientemente a patios familiares y fincas pequeñas.
“A veces la gente piensa que se necesita un gran rebaño para producir, pero no es así. Una familia puede mantener entre cuatro y seis animales en espacios reducidos alimentados con pasto de corte, obteniendo unos 14 litros diarios de leche. Esto asegura el autoconsumo del hogar y genera un excedente comercializable”, destacó Márquez.
Los productos lácteos derivados de este rubro, tales como yogur, requesón o dulce de leche, representan una fuente clave de ingresos y nutrición.
Márquez subrayó además el valor de la leche de cabra, reconocida científicamente por su alta digestibilidad y por ser una opción natural cercana a la leche maternizada.
Con esta estrategia integral, el Centro Genético de Candelaria busca posicionar a Trujillo como un polo de referencia en la producción caprina y ovina, promoviendo soberanía alimentaria y desarrollo económico desde el ámbito rural.
Datos
- 12 años de trayectoria posee esta unidad productiva de ganado caprino y ovino única en la entidad.
- 5 hectáreas ocupa de extensión territorial este Centro Genético de Reproducción Caprina y Ovina.
- 56 animales integran el rebaño actual que posee este centro genético de cría caprina y ovina.
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