El sector ganadero venezolano señala a Paraguay como el ejemplo más cercano de cómo una estrategia sanitaria sostenida puede transformar la productividad, ampliar el rebaño y convertir a la carne en un motor de exportaciones. Tras consolidar su certificación de país libre de fiebre aftosa con vacunación, Paraguay pasó de siete a trece millones de cabezas y generó 2.100 millones de dólares en exportaciones de carne empacada en 2025, con una tasa de extracción cercana al 20%. Para los gremios venezolanos, ese desempeño ilustra el potencial económico que el país podría recuperar si logra cumplir los estándares internacionales.
Venezuela se encuentra en una fase crítica para obtener la certificación de país libre de fiebre aftosa con vacunación otorgada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), un requisito indispensable para acceder a mercados de alto valor. José Labrador, vicepresidente de Fedenaga, explicó que la Fundación Venezolana de Sanidad Animal (Funvessa) coordina desde 2021 un esquema de cooperación entre gremios y el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (Insai) para masificar la vacunación y avanzar en la caracterización del rebaño.
El sector trabaja en la certificación de productores y en la construcción de un inventario actualizado, apoyado en una aplicación diseñada para registrar vacunación, movimientos y trazabilidad, elementos exigidos por la OMSA. Labrador sostiene que estos avances son necesarios para que Venezuela pueda competir en el mercado regional.
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Impacto del diferencial cambiario
Los precios actuales reflejan la brecha con otros países sudamericanos. El ganado en pie se ubica en torno a 1,4 dólares por kilo, mientras que los toros alcanzan entre 2,1 y 2,2 dólares. La búfala registra los valores más bajos. El dirigente señaló que el diferencial cambiario afectó al sector a comienzos de año, aunque la competitividad estructural sigue siendo limitada.
Aun así, considera que la prioridad es garantizar la oferta nacional y mejorar eficiencia ante la posibilidad de exportaciones en pie. La generación de divisas, dijo, podría fortalecer tanto la industria cárnica como la láctea, siempre que el país logre la certificación sanitaria.
Labrador llamó a fortalecer la coordinación entre productores y organismos públicos y a promover la afiliación gremial como mecanismo para ordenar la actividad. “El crecimiento puede ser significativo, pero solo si es planificado”, afirmó.
Con información de Unión Radio


