La medida forma parte de los acuerdos alcanzados tras más de 30 reuniones entre la dirigencia sindical, el sector empleador y el gabinete económico.
De cara al próximo 1 de noviembre, la dirigencia sindical aguarda los anuncios oficiales por parte de la presidencia encargada, instancia que evalúa los montos, fechas y mecanismos del esquema, así como la solicitud planteada de otorgar dos ingresos mínimos para el pago de aguinaldos.
Un aspecto clave de las negociaciones radica en que una proporción del ingreso percibido por los trabajadores pasará a ser salarizada.
Este ajuste permitirá que dichos montos tengan incidencia directa en los conceptos de vacaciones, utilidades, jornadas y primas de antigüedad y profesionalización, reactivando las escalas salariales.
León explicó en Unión Radio que los ejercicios contables realizados en la mesa de negociación evidenciaron la imposibilidad de aplicar incrementos desmedidos de forma inmediata, debido al impacto multiplicador sobre las convenciones colectivas sectoriales, lo que requeriría montos superiores a varios presupuestos nacionales.
En ese sentido, la ruta escalonada a partir de 2027 busca avanzar de forma sostenible sobre la base del ingreso propio y las proyecciones económicas del país.
Para asegurar la ejecución efectiva de estos incrementos y evitar incumplimientos registrados en acuerdos previos, la Alianza Sindical Independiente exigió que el marco de ajustes se estipule a través de una ley especial temporal de recuperación transitoria.
Este instrumento jurídico dotará de carácter vinculante y obligatorio a las medidas anunciadas, comprometiendo tanto a los organismos del Estado como a las empresas del sector privado a acatar las escalas acordadas.
Marcela León, presidenta de la Central de Trabajadores Alianza Sindical Independiente de Venezuela, anunció que la mesa de diálogo tripartito acordó una serie de incrementos salariales escalonados que comenzarán a aplicarse desde enero de 2027.
La medida forma parte de los acuerdos alcanzados tras más de 30 reuniones entre la dirigencia sindical, el sector empleador y el gabinete económico.
De cara al próximo 1 de noviembre, la dirigencia sindical aguarda los anuncios oficiales por parte de la presidencia encargada, instancia que evalúa los montos, fechas y mecanismos del esquema, así como la solicitud planteada de otorgar dos ingresos mínimos para el pago de aguinaldos.
Un aspecto clave de las negociaciones radica en que una proporción del ingreso percibido por los trabajadores pasará a ser salarizada.
Este ajuste permitirá que dichos montos tengan incidencia directa en los conceptos de vacaciones, utilidades, jornadas y primas de antigüedad y profesionalización, reactivando las escalas salariales.
León explicó en Unión Radio que los ejercicios contables realizados en la mesa de negociación evidenciaron la imposibilidad de aplicar incrementos desmedidos de forma inmediata, debido al impacto multiplicador sobre las convenciones colectivas sectoriales, lo que requeriría montos superiores a varios presupuestos nacionales.
En ese sentido, la ruta escalonada a partir de 2027 busca avanzar de forma sostenible sobre la base del ingreso propio y las proyecciones económicas del país.
Para asegurar la ejecución efectiva de estos incrementos y evitar incumplimientos registrados en acuerdos previos, la Alianza Sindical Independiente exigió que el marco de ajustes se estipule a través de una ley especial temporal de recuperación transitoria.
Este instrumento jurídico dotará de carácter vinculante y obligatorio a las medidas anunciadas, comprometiendo tanto a los organismos del Estado como a las empresas del sector privado a acatar las escalas acordadas.
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