Fenavi

Dismorfia del dinero: un trastorno que puede afectar tu vida y tus finanzas

Para los ricos, una cuenta bancaria de grandes cifras suele ser insuficiente; para los jóvenes, las redes sociales los obligan a rodearse de imágenes que sugieren un estilo de vida glamuroso, lo que acaba generando presión para estar al mismo nivel.

En el mundo de la salud mental, la «dismorfia» se refiere a la obsesión por los defectos percibidos en el propio cuerpo. Las personas con este tipo de trastorno se comparan constantemente con la apariencia de los demás, cuando en realidad esas imperfecciones son mínimas o no existen. Pues bien, algo similar ocurre en las finanzas personales.

En la sociedad actual, el dinero se ha convertido en un factor determinante en la vida de las personas, lo que ha llegado a provocar trastornos psicológicos como el denominado «dismorfia del dinero».

¿De qué trata? Esta condición, similar a la dismorfia corporal, se caracteriza por una autopercepción distorsionada de la realidad financiera, llevando a individuos a obsesionarse con acumular riqueza y a sentirse constantemente insatisfechos con su situación económica.

Dismorfia del dinero: un enemigo silencioso

El fenómeno de la dismorfia del dinero se ha detectado entre personas que poseen un gran poder adquisitivo, así como en las generaciones Millennials (personas nacidas entre 1981 y 1996) y Z (entre 1997 y 2012).

Para los ricos, una cuenta bancaria de grandes cifras suele ser insuficiente; para los jóvenes, las redes sociales los obligan a rodearse de imágenes que sugieren un estilo de vida glamuroso, lo que acaba generando presión para estar al mismo nivel.

Aunque esa sensación de inseguridad sobre nuestra situación financiera, ya sea como Millennials o como parte de la Generación Z, surge de un contexto socioeconómico adverso que nadie puede negar; expertos en la materia recuerdan que no es la primera vez que pasa algo así.

Ya en el pasado, nuestros abuelos y padres vivieron sus propias épocas de crisis social, económica y política. Ahora bien, lo que marca la diferencia es el papel que juegan hoy las redes sociales a la hora de agravar este malestar financiero entre las personas.

Dicho de otro modo, las redes sociales han obsesionado a la generación Z y los millennials con la idea de ser ricos, y esa obsesión es precisamente lo que puede llevar a una persona más joven a tomar malas decisiones financieras, un síntoma de dismorfia del dinero.

La trampa de la comparación

Si bien la dismorfia del dinero es un sentimiento de inseguridad sobre la situación financiera personal, incluso cuando la imagen real revela que no hay motivo de preocupación, las generaciones más jóvenes experimentan esta distorsión de la realidad dada su enorme exposición a las redes sociales, donde se cree que todo lo que brilla es oro. Pero cuidado: «riquezas» vemos, el nivel de endeudamiento de esa persona millonaria lo desconocemos.

Numerosos jóvenes desean ser tan ricos como sus estrellas favoritas y, en la búsqueda de ese estilo de vida, modifican sus hábitos (gastando dinero que no tienen y endeudándose a niveles que no pueden permitirse) tratando de tener una vida acorde con la de quienes les rodean.

No tener acceso a una visión honesta de las finanzas personales de los famosos, incluso de tu vecino o de cualquier persona con la que te tropieces por la calle y que parezca estar mejor económicamente que tú, hace que tu mente compare, se frustre e incluso se desanime.

Construyendo una relación sana con tus finanzas

Para combatir la dismorfia del dinero, Forbes ha expuesto la opinión de los especialistas sobre el tema:

  • Intenta ser realista respecto a tu situación y evita compararte con los demás: uno de los primeros pasos para ser una persona próspera es aceptar y solucionar la dismorfia del dinero.
  • No te creas todo lo que ves en Internet: si tienes ansiedad financiera cuando ves las experiencias de los demás, aléjate de esa fuente de estrés y empieza a trabajar en cosas que te den tranquilidad. Es una enorme tarea en sí, pero los beneficios que obtendrás serán mayores y exclusivos para ti. Trabaja en tu propio plan financiero, uno que te permita deshacerte de las deudas y empezar a ahorrar para alcanzar metas cada vez más importantes.
  • Ten en cuenta que exige trabajo y paciencia: es más difícil superar una situación económica inestable si no sabes cuál es tu situación actual (cuánto dinero, ahorros, gastos, gastos fijos, gastos variables y deudas tienes). Tener claros esos números, te dará luz para encontrar el camino a seguir. Y si no sabes como llevar ese tipo de contabilidad, te recomendamos el método japonés «Kakebo», que recientemente compartimos en Banca y Negocios.
  • Establece objetivos y trabaja en ellos: aunque es importante tener objetivos financieros, es imprescindible también crear un plan para alcanzarlos; cualquiera puede querer ser rico, pero se necesitarán grandes pasos para construir esa riqueza… Y no todo el mundo estará dispuesto. En lugar de vivir en un estado de preocupación constante, escriba en un papel cuánto dinero necesitas para pagar todas tus deudas, ahorrar para un objetivo que sea importante para usted y salir de la rutina de vivir el día a día. La idea es poner un número y una fecha a las cosas que quieres conseguir.

Por último, pero no por ello menos importante. Suele decirse que la dismorfia del dinero no tiene cura, puede aparecer una y otra vez a lo largo de tu vida sin que eso signifique una condena para ti.

Trata de tener a tu alcance todo tipo de herramientas para superarla: una red de apoyo con familiares y amigos que entiendan y apoyen tu crecimiento personal/económico, busca la asesoría de un profesional financiero, busca en internet información sobre finanzas personales (en sitios confiables, nada de influencers que prometen riqueza exprés) y, sobre todo, no prestes atención a las redes sociales cuando activen tu estrés financiero.

Lea más contenido interesante y actual

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *